No siempre es obligatorio retirar inmediatamente la uralita por el mero hecho de que esté instalada en un edificio.
En España no existe una fecha estatal única que obligue a eliminar todas las cubiertas privadas con amianto al mismo tiempo.
Sin embargo, la retirada sí debe planificarse cuando el material ha llegado al final de su vida útil, presenta un deterioro que hace necesaria la intervención, resulta afectado por una obra o demolición o existe un requerimiento de la Administración.
Además, no todo el fibrocemento que habitualmente llamamos “uralita” contiene amianto. Los productos fabricados después de la prohibición pueden ser fibrocementos sin amianto, por lo que antes de tomar una decisión es necesario identificar correctamente el material.
En Amianto Soliman valoramos cubiertas, bajantes, depósitos y otros elementos sospechosos de contener amianto en Madrid y diferentes municipios de la Comunidad de Madrid.
¿No sabes si tienes que retirar tu cubierta?
Envíanos fotografías generales tomadas desde una zona segura, la localidad y unas medidas aproximadas.
Solicitar una valoración
Cuándo es obligatorio retirar la uralita
La actuación adecuada depende del estado, la antigüedad, la composición y las intervenciones previstas.
| Situación | Actuación adecuada |
|---|---|
| Material anterior a 2002, en buen estado y sin obras previstas | No existe una obligación estatal automática de retirada inmediata, pero debe identificarse, controlarse y planificarse su eliminación |
| Material que ha llegado al final de su vida útil | Debe retirarse y gestionarse conforme a la normativa |
| Placas rotas, muy degradadas o con fragmentos desprendidos | Requieren una valoración urgente y puede ser necesaria su retirada |
| Reforma que obliga a cortar, perforar, desmontar o mover las placas | El material debe identificarse antes de comenzar y la intervención debe cumplir la normativa sobre amianto |
| Demolición del edificio o de la zona afectada | El amianto debe retirarse antes de aplicar las técnicas de demolición, salvo que ello genere un riesgo mayor |
| Orden municipal o requerimiento administrativo | Debe cumplirse en los términos y plazos indicados |
| Placas ya desmontadas o abandonadas | Son residuos peligrosos y deben entregarse a un gestor autorizado |
| Fibrocemento moderno acreditado como libre de amianto | No le resulta aplicable la normativa específica del amianto |
Por tanto, la respuesta no puede basarse únicamente en la edad del edificio ni en el aspecto de las placas.
Qué dice la normativa española
La Orden de 7 de diciembre de 2001 prohibió la comercialización y utilización del amianto y de los productos que lo contuvieran.
La prohibición entró en vigor el 14 de junio de 2002. No obstante, la propia Orden permitió que los productos que ya estaban instalados o en servicio continuaran utilizándose hasta su eliminación o el final de su vida útil.
Esto significa que la prohibición no convirtió automáticamente en ilegales todas las cubiertas de uralita existentes.
Por otra parte, el Real Decreto 396/2006 regula las condiciones de seguridad aplicables a los trabajos que pueden exponer a los trabajadores a fibras de amianto.
Se aplica, entre otras actuaciones, a:
- Retirada y desmontaje.
- Mantenimiento y reparación.
- Demolición.
- Encapsulación y sellado.
- Transporte y tratamiento de residuos.
- Trabajos próximos que puedan perturbar el material.
Este real decreto explica cómo deben organizarse los trabajos, pero no establece una orden general de retirar inmediatamente todo el amianto instalado en España.
¿Hay que retirar toda la uralita antes de 2028?
No. El año 2028 no es una fecha límite aplicable automáticamente a todas las viviendas, comunidades, naves y cubiertas privadas.
La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados obliga a los ayuntamientos a elaborar un censo de instalaciones y emplazamientos con amianto, acompañado de un calendario que planifique su retirada.
La ley establece que deben priorizarse los lugares atendiendo a:
- El grado de peligrosidad.
- El estado y características del material.
- La posibilidad de exposición.
- La presencia de población vulnerable.
El plazo de 2028 se refiere específicamente a las instalaciones o emplazamientos de carácter público con mayor riesgo. No establece que todos los tejados privados deban estar retirados antes de ese año.
No obstante, el calendario municipal o una inspección posterior pueden dar lugar a actuaciones concretas sobre determinados inmuebles.
¿Existe un plazo obligatorio de 30 años?
No existe en la normativa estatal un plazo universal de 30 años que pueda aplicarse automáticamente a cualquier placa de uralita.
El INSST estima actualmente una vida útil de entre 30 y 50 años desde la fabricación para muchos de los materiales con amianto utilizados en la construcción. Esta horquilla es una orientación técnica y no una garantía de que una cubierta pueda mantenerse hasta los 50 años.
Tampoco significa que todas las placas deban considerarse seguras hasta cumplir esa edad. El final de su vida útil depende de factores como:
- Fecha aproximada de fabricación e instalación.
- Estado de conservación.
- Erosión de la superficie.
- Presencia de grietas o roturas.
- Reparaciones y perforaciones anteriores.
- Exposición a lluvia, viento, humedad o cambios de temperatura.
- Accesibilidad del material.
- Actividad desarrollada en sus proximidades.
- Reformas o demoliciones previstas.
Muchas cubiertas instaladas durante las décadas de 1960, 1970 y 1980 pueden haber alcanzado ya una antigüedad considerable. Por eso, aunque aparentemente permanezcan completas, conviene valorar su estado y planificar su retirada.
Cuándo debe considerarse que ha llegado al final de su vida útil
La antigüedad es un indicio, pero no el único criterio. Deben revisarse conjuntamente la integridad del material, su funcionalidad y el riesgo de que pueda ser alterado.
Algunas señales que requieren una valoración profesional son:
- Placas agrietadas o partidas.
- Bordes desportillados.
- Fragmentos desprendidos.
- Superficie muy erosionada.
- Fijaciones deterioradas.
- Deformaciones o desplazamientos.
- Reparaciones antiguas con perforaciones.
- Zonas dañadas por impactos o temporales.
- Filtraciones que obligarán a intervenir.
- Musgo o suciedad que alguien pretende eliminar.
- Necesidad de instalar paneles solares, antenas o equipos.
- Reforma o sustitución de la cubierta.
Una mancha, una alteración del color o la presencia de musgo no demuestran por sí solas que se estén liberando fibras. Tampoco deben utilizarse como justificación para limpiar la cubierta con agua a presión.
¿Puede mantenerse una cubierta en buen estado?
Una cubierta identificada con amianto que aún no haya llegado al final de su vida útil puede permanecer temporalmente instalada cuando se encuentra en buen estado, no va a ser alterada y existe un control adecuado.
Esto no significa que pueda ignorarse indefinidamente. Como mínimo, conviene:
- Localizar e identificar el material.
- Documentar su ubicación y características.
- Registrar las reparaciones o incidencias.
- Comprobar periódicamente su estado.
- Evitar que otros trabajadores o empresas lo perforen o manipulen.
- Planificar su retirada antes de una reforma o demolición.
- Anticipar su sustitución cuando se aproxime el final de su vida útil.
En empresas y centros de trabajo, el INSST recomienda integrar estos datos en un registro y un plan de gestión de materiales con amianto.
La permanencia controlada debe entenderse como una medida temporal de gestión, no como una certificación de que el material carece de riesgo.
Cómo saber si la uralita contiene amianto
La palabra “uralita” se utiliza de forma genérica para referirse a diferentes productos de fibrocemento. Por tanto, no todas las placas grises ni todos los tejados ondulados contienen amianto.
Pueden aportar información:
- Fecha de construcción o reforma del inmueble.
- Facturas y proyectos de obra.
- Fichas técnicas del fabricante.
- Inscripciones o marcas visibles sin manipular las placas.
- Informes anteriores.
- Resultados de un análisis realizado por un laboratorio especializado.
Si el producto fue instalado antes de junio de 2002 y no existe documentación que confirme lo contrario, debe considerarse sospechoso de contener amianto hasta que sea correctamente identificado.
No puede confirmarse su composición únicamente mediante una fotografía, el color o la textura. Cuando resulte necesario tomar una muestra, debe hacerlo personal capacitado mediante un procedimiento que evite la dispersión de fibras.
No debes romper, raspar o perforar una placa para conseguir una muestra.
Qué ocurre si se instaló después de 2002
Desde el 14 de junio de 2002 quedó prohibida la utilización de amianto y de productos que lo contuvieran.
Si se confirma que un material con amianto fue comercializado o instalado después de esa fecha, debe estudiarse el caso y regularizarse la situación. Sin embargo, no debe darse por hecho que cualquier cubierta colocada después de 2002 contiene amianto.
A partir de la prohibición se comercializaron productos de fibrocemento fabricados con fibras alternativas. Estos materiales pueden tener un aspecto muy parecido a las antiguas placas con amianto.
¿Se puede encapsular la uralita en lugar de retirarla?
El Real Decreto 396/2006 contempla trabajos de encapsulación y sellado de materiales con amianto en buen estado bajo determinadas condiciones.
Por tanto, no es correcto afirmar que encapsular esté siempre prohibido. Sin embargo, tampoco debe presentarse como una solución válida para cualquier cubierta.
El encapsulado:
- No elimina el amianto del edificio.
- No convierte el material en fibrocemento sin amianto.
- Requiere una valoración previa.
- Debe realizarse mediante un procedimiento profesional.
- Exige mantener localizado y controlado el material.
- Puede condicionar futuras reparaciones y obras.
- No debería utilizarse para prolongar una cubierta que ya ha alcanzado el final de su vida útil.
Aplicar pintura o un producto doméstico sobre las placas no equivale a realizar un encapsulado profesional.
Qué ocurre si la uralita resulta afectada por una obra
Antes de iniciar trabajos de mantenimiento, reforma o demolición debe comprobarse si existen materiales que puedan contener amianto.
Esta identificación es especialmente importante antes de:
- Sustituir un tejado.
- Instalar placas solares.
- Colocar antenas, chimeneas o equipos de climatización.
- Abrir nuevos huecos.
- Reforzar o sustituir la estructura.
- Reformar una nave.
- Retirar falsos techos o cerramientos.
- Demoler una parte del inmueble.
Si la obra puede cortar, perforar, romper o desplazar el material, no debe continuar como una intervención convencional.
En las demoliciones, el plan de trabajo debe prever que los materiales con amianto se retiren antes de aplicar las técnicas de demolición, salvo que esa retirada genere un riesgo todavía mayor para los trabajadores.
Quién puede retirar una cubierta con amianto
Para una retirada ordinaria de una cubierta de fibrocemento con amianto debe intervenir una empresa inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto y disponer del correspondiente plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral.
La inscripción en el RERA es necesaria, pero no basta por sí sola. La intervención también debe contar con la planificación, los trabajadores, los equipos y el procedimiento adecuados.
El trabajo debe incluir:
- Identificación del material afectado.
- Evaluación de accesos, altura y estado de la cubierta.
- Preparación y tramitación del plan de trabajo.
- Delimitación y señalización de la zona.
- Medidas para minimizar la liberación de fibras.
- Desmontaje evitando roturas innecesarias.
- Acondicionamiento y etiquetado del residuo.
- Carga y transporte conforme a la normativa.
- Entrega a una instalación autorizada.
- Limpieza y comprobación final.
- Documentación que acredite la gestión realizada.
Puedes consultar cómo organizamos la retirada de amianto y uralita antes de contratar la intervención.
¿Pueden multarte por no retirar la uralita?
La mera presencia de una cubierta instalada antes de la prohibición no genera automáticamente una multa.
Las sanciones pueden producirse cuando existe una infracción concreta, por ejemplo:
- Incumplir una orden de la Administración.
- Realizar trabajos sin las medidas exigibles.
- Exponer a trabajadores o terceras personas.
- Abandonar placas o fragmentos.
- Depositar el residuo en un contenedor convencional.
- Transportarlo o gestionarlo de forma irregular.
- Ocultar la existencia del material durante una obra.
- Reutilizar placas desmontadas.
- Incumplir las obligaciones de conservación del inmueble.
No deben publicarse horquillas generales de multas sin especificar la normativa, la conducta infractora, su gravedad y el sujeto responsable. La cuantía depende del incumplimiento concreto y del procedimiento sancionador aplicable.
Qué no debes hacer con una cubierta sospechosa
No debes:
- Subir o caminar sobre las placas.
- Cortarlas con una radial o una sierra.
- Perforarlas para instalar paneles solares.
- Romper una esquina para obtener una muestra.
- Limpiarlas con agua a presión.
- Lijarlas o rasparlas.
- Golpearlas para desmontarlas.
- Retirar fragmentos sin un procedimiento adecuado.
- Aplicar pinturas o revestimientos sin valoración profesional.
- Trasladar las placas en un vehículo particular.
- Depositar los residuos en un contenedor de obra.
- Encargar la retirada a una empresa que no pueda acreditar los requisitos aplicables.
Una manipulación incorrecta puede convertir un material inicialmente estable en un foco de dispersión de fibras.
Qué fotografías necesitamos para valorar la cubierta
Para realizar una primera revisión puedes enviarnos:
- Una imagen general de la cubierta.
- Una segunda fotografía desde otro ángulo.
- Una imagen de la fachada para estimar la altura.
- Fotografías de los accesos disponibles.
- Imágenes de posibles daños tomadas desde una zona segura.
- Una referencia aproximada de las dimensiones.
- La localidad del inmueble.
- El tipo de propiedad: vivienda, comunidad, nave o local.
- Información sobre cualquier reforma prevista.
- Indicación de si también necesitas instalar una nueva cubierta.
No debes subir al tejado ni acercarte al material únicamente para conseguir una fotografía.
Solicita una primera valoración
Envíanos las fotografías, la localidad y unas medidas aproximadas. Te indicaremos si necesitamos información adicional o una visita.
Enviar fotografías
Llamar al 624 01 54 21
Planificar la retirada evita riesgos y decisiones precipitadas
No todas las cubiertas de uralita deben retirarse inmediatamente, pero tampoco es recomendable esperar a que se rompan o a que una reforma obligue a tomar decisiones con urgencia.
La actuación adecuada consiste en identificar el material, valorar su estado, controlar cualquier riesgo y planificar su retirada cuando haya alcanzado el final de su vida útil o las condiciones del inmueble hagan necesaria la intervención.
En Amianto Soliman realizamos valoraciones y trabajos de retirada de cubiertas, bajantes, depósitos y otros elementos de fibrocemento con amianto en Madrid y la Comunidad de Madrid.
Puedes consultar los factores que influyen en el precio de retirada de uralita por m² o enviarnos directamente la información de tu inmueble para solicitar presupuesto.



