No siempre es obligatorio cambiar inmediatamente una bajante por el mero hecho de ser antigua o parecer de uralita.
Sin embargo, si contiene amianto, no puede manipularse como una tubería convencional y deberá retirarse cuando haya llegado al final de su vida útil, esté dañada, sea afectada por una obra o exista un requerimiento de la Administración.
La antigüedad constituye un indicio importante, pero no permite decidir por sí sola si la bajante debe sustituirse. Hay que valorar su composición, estado, funcionamiento, accesibilidad y las intervenciones previstas en el edificio.
En Amianto Soliman realizamos valoraciones para propietarios, comunidades de vecinos, administradores de fincas y empresas. Puedes enviarnos fotografías generales, la localidad y los datos básicos del inmueble para estudiar el caso.
¿Tienes una bajante antigua y no sabes cómo actuar?
Envíanos fotografías tomadas desde una zona segura, el número de plantas y una breve descripción del problema.
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Cuándo es obligatorio cambiar una bajante de uralita
La respuesta depende de las condiciones concretas de la instalación.
| Situación | Actuación adecuada |
|---|---|
| Bajante completa, funcional y sin obras previstas | No existe una obligación estatal automática de sustitución inmediata, pero conviene identificarla y controlar su estado |
| Bajante agrietada, rota o con pérdida de funcionalidad | Requiere una valoración urgente y puede ser necesaria su retirada |
| Material al final de su vida útil | Debe planificarse su eliminación y sustitución |
| Reforma que obliga a cortar, desmontar o mover la bajante | Debe identificarse previamente el material y aplicarse la normativa sobre amianto |
| Demolición del edificio o de la zona afectada | El amianto debe retirarse antes de aplicar las técnicas de demolición, salvo que hacerlo genere un riesgo mayor |
| Orden municipal de conservación o retirada | El propietario o la comunidad debe cumplir el requerimiento |
| Fragmentos o residuos desprendidos | Deben gestionarse como residuos peligrosos mediante los procedimientos correspondientes |
La existencia de una bajante antigua no debe generar una alarma automática, pero tampoco justifica posponer indefinidamente su revisión cuando existen daños, fugas o una reforma prevista.
¿Todas las bajantes de uralita contienen amianto?
No. La palabra uralita se utiliza habitualmente para referirse a diferentes productos de fibrocemento, incluidos materiales fabricados sin amianto después de su prohibición.
Si la bajante fue instalada antes del 14 de junio de 2002, debe considerarse sospechosa de contener amianto hasta disponer de documentación o de una identificación profesional. Sin embargo, la fecha del edificio no permite confirmarlo por sí sola.
Tampoco se puede determinar de manera fiable únicamente por:
- El color grisáceo.
- La textura de la superficie.
- El diámetro de la tubería.
- La forma de las uniones.
- La presencia de pintura o manchas.
- El aspecto envejecido del material.
Cuando sea necesario confirmarlo, puede revisarse la documentación del inmueble, realizarse una inspección profesional y, si procede, tomar una muestra controlada para analizarla en un laboratorio especializado.
No debes raspar, perforar, cortar ni romper la bajante para obtener una muestra.
Qué dice la normativa sobre las bajantes con amianto
La Orden de 7 de diciembre de 2001 prohibió la comercialización y utilización del amianto y de los productos que lo contuvieran. No obstante, permitió que los materiales que ya estaban instalados continuaran utilizándose hasta su eliminación o el final de su vida útil.
Esto significa que la prohibición de 2002 no convirtió automáticamente en ilegales todas las bajantes existentes.
Por otra parte, el Real Decreto 396/2006 establece las medidas de seguridad aplicables cuando se realizan trabajos de retirada, mantenimiento, reparación o demolición que puedan exponer a los trabajadores a fibras de amianto.
Por tanto, hay que diferenciar dos cuestiones:
- La mera presencia de una bajante con amianto.
- La realización de trabajos que puedan alterarla o convertirla en residuo.
La segunda situación exige una planificación preventiva específica.
¿Existe una fecha límite para retirar todas las bajantes?
No existe una fecha estatal única que obligue a sustituir todas las bajantes de edificios privados en un mismo año.
La Ley 7/2022 obliga a los ayuntamientos a elaborar censos de instalaciones y emplazamientos con amianto y calendarios que planifiquen su retirada. La norma prioriza los lugares con mayor peligrosidad y exposición de población vulnerable.
El límite de 2028 mencionado en esta ley se refiere a instalaciones o emplazamientos de carácter público con mayor riesgo, no a todas las viviendas y comunidades de propietarios.
El INSST utiliza actualmente una estimación de 30–50 años para la vida útil de muchos materiales con amianto empleados en construcción. Esta referencia indica que una parte importante del fibrocemento instalado en España puede haber alcanzado ya una antigüedad considerable, pero el estado concreto debe valorarse técnicamente.
Señales que requieren una valoración profesional
Conviene solicitar una revisión cuando se observen:
- Grietas, roturas o zonas desportilladas.
- Fragmentos desprendidos.
- Pérdidas de agua o falta de estanqueidad.
- Uniones deterioradas.
- Reparaciones antiguas mediante perforaciones o cortes.
- Deformaciones o falta de sujeción.
- Golpes producidos durante otras obras.
- Necesidad de abrir un patinillo o retirar un falso techo.
- Reformas de baños o cocinas que afectarán a la bajante.
- Sustitución parcial de la red de saneamiento.
- Demolición o rehabilitación de la zona por la que discurre.
Una mancha o un cambio de color no demuestran por sí solos que se estén liberando fibras. La valoración debe considerar conjuntamente el estado, la accesibilidad y la posibilidad de que el material sea alterado.
Bajantes de uralita en una comunidad de propietarios
Las conducciones generales de desagüe suelen considerarse elementos comunes del edificio hasta su entrada en el espacio privativo. No obstante, debe revisarse la configuración de la instalación y la documentación de la comunidad en cada caso.
Cuando la bajante es comunitaria:
- El propietario debe comunicar la incidencia al presidente o al administrador.
- No debe encargar por su cuenta el corte o sustitución de un tramo común.
- La comunidad debe valorar el estado y la composición del material.
- Si la obra resulta necesaria para la conservación, seguridad o habitabilidad del edificio, deberá organizarse su ejecución.
- La retirada del amianto y la instalación de la nueva conducción deben coordinarse correctamente.
El artículo 10 de la Ley de Propiedad Horizontal establece que las obras necesarias para el mantenimiento y la conservación de los servicios e instalaciones comunes tienen carácter obligatorio. En estos casos, la Junta interviene principalmente para distribuir la derrama y determinar las condiciones de pago.
Si la bajante funciona correctamente y su sustitución se plantea únicamente como actuación preventiva o mejora, la comunidad deberá valorar técnicamente la propuesta y adoptar los acuerdos que correspondan.
¿Quién paga la sustitución?
Cuando se trata de una bajante general que presta servicio a varias viviendas, el coste suele corresponder a la comunidad de propietarios.
Si el elemento afectado es una derivación situada dentro de una vivienda y presta servicio exclusivamente a esa propiedad, puede tratarse de una instalación privativa. La ubicación física dentro de una vivienda no determina por sí sola su titularidad: una bajante común puede discurrir por un cuarto de baño, una cocina o un patinillo de uso privativo.
Antes de iniciar la obra, el administrador o un técnico debe confirmar:
- Qué tramo es comunitario.
- Qué parte pertenece a la vivienda.
- Qué trabajos corresponden al desamiantado.
- Qué trabajos son de fontanería o albañilería.
- Cómo se distribuirá el presupuesto.
¿Se puede reparar una bajante de uralita?
No debe repararse una bajante sospechosa mediante procedimientos convencionales que impliquen cortar, lijar, perforar o golpear el fibrocemento.
El Real Decreto 396/2006 incluye expresamente los trabajos de mantenimiento y reparación dentro de su ámbito de aplicación. También contempla la encapsulación y el sellado de materiales en buen estado bajo condiciones determinadas, por lo que no es correcto afirmar que cualquier reparación esté siempre prohibida.
Sin embargo, estas soluciones no son apropiadas para todos los casos. Si la bajante presenta roturas, pérdidas, degradación importante o ha llegado al final de su vida útil, la sustitución suele ser la opción técnica preferente.
Una reparación interior o un revestimiento tampoco elimina la bajante antigua: el material con amianto continúa en el edificio y deberá controlarse y gestionarse en cualquier intervención futura.
La decisión debe basarse en una valoración profesional, no en una reparación improvisada realizada por un fontanero o particular sin preparación específica para trabajar con amianto.
Qué hacer si aparece durante una reforma
Es frecuente descubrir una bajante de fibrocemento al reformar un baño, una cocina o un local.
Si aparece un elemento sospechoso:
- Deben detenerse los trabajos que puedan afectarlo.
- No se debe cortar para instalar una nueva conexión.
- No debe retirarse parcialmente con herramientas convencionales.
- Hay que informar al responsable de la obra y al propietario o comunidad.
- Debe identificarse el material antes de continuar.
- La intervención sobre el tramo afectado debe integrarse en la planificación de la obra.
El Real Decreto 396/2006 obliga a identificar los materiales que puedan contener amianto antes de comenzar trabajos de demolición o mantenimiento cuando exista alguna duda sobre su presencia.
Planificarlo antes de iniciar la reforma evita paralizaciones, sobrecostes y exposiciones accidentales.
Quién puede retirar una bajante con amianto
La retirada debe organizarse mediante una empresa inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto y con el plan de trabajo aplicable aprobado por la autoridad laboral.
La inscripción en el RERA es necesaria, pero no basta por sí sola. La empresa también debe disponer de los medios, la formación y el procedimiento adecuados para la intervención concreta.
El trabajo debe contemplar:
- Identificación del material afectado.
- Evaluación de los accesos y del entorno.
- Planificación de la intervención.
- Delimitación de la zona de trabajo.
- Protección de trabajadores y otras personas.
- Desmontaje evitando roturas innecesarias.
- Acondicionamiento e identificación del residuo.
- Transporte y entrega a un gestor autorizado.
- Limpieza y revisión final de la zona.
- Documentación que acredite la gestión realizada.
Puedes consultar nuestro servicio de retirada de amianto y uralita para conocer los criterios generales de intervención.
Cómo se sustituye una bajante de fibrocemento
La retirada del material con amianto y la instalación de la nueva tubería son trabajos relacionados, pero deben diferenciarse en el presupuesto.
1. Valoración inicial
Se revisan la ubicación, longitud, diámetro, número de plantas, accesos y estado de la bajante.
2. Identificación del material
Se comprueba la documentación disponible y se determina si es necesario realizar un análisis.
3. Planificación de los trabajos
La empresa prepara y tramita el plan aplicable y coordina la retirada con la comunidad, el técnico, la empresa de fontanería y otros oficios.
4. Retirada controlada
La bajante se desmonta mediante un procedimiento que minimice la rotura y la dispersión de fibras.
5. Gestión del residuo
Los tramos retirados se acondicionan, identifican y transportan a una instalación autorizada.
6. Instalación de la nueva conducción
La nueva bajante puede ejecutarse con PVC u otro material adecuado. Este trabajo puede presupuestarse separadamente del desamiantado.
7. Reposición de acabados
Cuando la bajante discurre por patinillos, baños o cocinas, puede ser necesario reponer tabiques, alicatados, falsos techos o pintura.
Cuánto cuesta cambiar una bajante de uralita
No existe un precio único por metro lineal. Los costes fijos de planificación, desplazamiento y gestión del residuo hacen que una intervención pequeña pueda tener un importe unitario mayor.
Los principales factores son:
- Longitud y diámetro de la bajante.
- Número de plantas del edificio.
- Ubicación interior, exterior o en patio.
- Facilidad de acceso a los diferentes tramos.
- Necesidad de trabajos verticales, andamios o plataformas.
- Estado del fibrocemento.
- Número de conexiones y derivaciones.
- Apertura de patinillos, tabiques o falsos techos.
- Cantidad de residuo generado.
- Transporte y tratamiento final.
- Instalación de la nueva tubería.
- Trabajos posteriores de albañilería y pintura.
- IVA y posibles autorizaciones.
El presupuesto debe separar, como mínimo:
- Identificación y retirada del material con amianto.
- Transporte y gestión del residuo.
- Suministro e instalación de la nueva bajante.
- Trabajos de albañilería y reposición de acabados.
- Medios auxiliares necesarios.
Puedes consultar los factores generales que influyen en el precio de la retirada de uralita, aunque las bajantes deben valorarse según su longitud, ubicación y accesibilidad.
Qué fotografías necesitamos para valorar el trabajo
Para realizar una primera revisión, conviene enviar:
- Una fotografía general de la bajante.
- Imágenes desde diferentes plantas, si son accesibles.
- Una fotografía de la fachada o el patio.
- Imágenes de posibles roturas o fugas tomadas a distancia.
- Fotografías de los accesos al edificio.
- Una referencia aproximada de la longitud.
- El número de plantas.
- La localidad del inmueble.
- Información sobre cualquier reforma prevista.
No debes desmontar registros, retirar revestimientos ni acercarte al material para obtener una fotografía de detalle.
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Qué no debes hacer con una bajante sospechosa
No debes:
- Cortarla con una radial, sierra u otra herramienta.
- Taladrarla para instalar nuevas conexiones.
- Lijarla o raspar su superficie.
- Golpearla para retirar un tramo.
- Intentar obtener una muestra.
- Recoger fragmentos sin un procedimiento adecuado.
- Depositar los restos en un contenedor de obra o de residuos domésticos.
- Encargar la retirada a una empresa que no pueda acreditar los requisitos aplicables.
- Ocultarla detrás de un tabique sin informar de su existencia.
- Continuar una reforma que pueda dañarla.
El INSST advierte de que el corte de tuberías de fibrocemento puede producir concentraciones elevadas de fibras y dispersarlas hacia otras personas próximas.
Una valoración permite saber si hay que sustituirla
No todas las bajantes antiguas deben cambiarse inmediatamente, pero una bajante dañada, al final de su vida útil o afectada por una obra no puede tratarse como una tubería convencional.
La actuación correcta consiste en identificar el material, valorar su estado, coordinar la intervención con la propiedad o la comunidad y aplicar el procedimiento correspondiente cuando sea necesario retirarlo.
En Amianto Soliman valoramos trabajos de retirada de bajantes y otros elementos de fibrocemento con amianto en Madrid y diferentes municipios de la Comunidad de Madrid.



